miércoles, 13 de junio de 2012

Sentencia



Sentencia
  
Me piden ser implacable
en la sentencia
que por el delito que has cometido
debo dictar.
No saben ellos
que no puedo condenarte,
pues, al igual que lo hizo Friné,
tú también me mostraste tus pechos.

sábado, 14 de abril de 2012

A oscuras


A oscuras

Juro que a partir de ahora
         dejaré de pagar el recibo de la luz
                                         Luis E. Aute


      Una mujer desnuda y en lo oscuro
         genera una luz propia y nos enciende
                                                Benedetti



¿Para qué la claridad
si la oscuridad me lo da todo?
Me da tu piel para que las ganas se viertan
y mis manos se pierdan en ella.
Me da unos labios a pedir de boca
y la oportunidad de besarte
sin cerrar los ojos.
Me da también la eternidad del tiempo
que Cupido detiene
para que la noche no perezca.
Me da un mar de sudores
con el aroma de la vida,
el ansia y los espasmos
que solo nuestros ojos pueden ver.
Me da la suavidad de las sábanas blancas
cómplice de esta pasión.
Me da tus cabellos
para que mis secretos se escondan en ellos
y una luna discreta que se oculta sin molestar.
Entonces vuelvo y pregunto:
¿Para qué la claridad, amor,
si la oscuridad me lo da todo?

viernes, 30 de marzo de 2012

Infidelidad


Infidelidad

Me cuentan
que me han visto en tu piel,
que subo y bajo
como por las escaleras del centro comercial.
Me cuentan igual
que cuando me ven en tu piel
en tus ojos se refleja un brillo
de mediodía
y tu lengua humedece
lentamente cada uno de tus labios.
También me han contado
que como animal en celo
he marcado territorio.
Qué fortuna tenemos, amor,

que tu marido... ¡sea ciego!


martes, 20 de marzo de 2012

Delirio





Delirio


Me encanta contemplarte
en esas noches cuando,
como espíritus que no hallan sosiego,
tus labios
recorren cada recodo de mi cuerpo.
Y en tu loca fantasía
me envuelves en un mar
de lujuria y espasmos.

miércoles, 22 de febrero de 2012



Perdón


... y es que tu cuerpo desnudo,
laudable y sereno,
lleno de vida
me embriaga
y me lleva a perdonarte la felonía.

sábado, 11 de febrero de 2012

Aroma




Aroma

No es la fiebre
 la que está en las sábanas,
es tu aroma de mujer en celo
que en cada madrugada
hace hervir mi sangre
y me lleva a un mundo de unicornios.
Un aroma que mina
y   mi esperanza aviva,
que mi leño atiza
y  mi existencia humedece.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Anhelo




Anhelo

Deja que mis manos
aprendan de memoria
cada pliegue de tu piel,
que luego cálidamente
en mi soledad recuerdo.

jueves, 26 de enero de 2012

Tormenta




Tormenta


Paso a paso, como llovizna de abril,
mi saliva se va quedando
en cada poro de tu piel.
Y en la horcadura
donde emana la vida
se riega mi simiente,
liberando una tormenta
de placer y de gloria.
Acto seguido,  la calma.



sábado, 21 de enero de 2012

Aprendizaje

                       


Aprendizaje

De ti aprendí
que el blanco es el color del lunes,
que en cada noche
hay que reinventar los sueños,
que la seducción debe ser brutal
y que el amor hay que darlo a borbotones.
Tú me enseñaste
que el café de la mañana
debe ser dulce, muy dulce,
que los besos a hurtadillas
son los mejores,
que de vez en cuando
hay que creer en el horóscopo
sin perder la fe en Dios,
y que una mujer
es más hermosa desnuda
que bien vestida.
De ti aprendí
que las canciones de Silvio
no son tan raras como parecen,
que una copa de vino diaria
evita el infarto
y que la mejor bienaventuranza está en tu piel.
Tú me enseñaste que cualquier sitio
es bueno para hacer el amor
y que las estrellas son alcanzables.
De ti aprendí
que no hay que rezar demasiado
para conseguir un milagro,
que solo basta el amor

para mover montañas.

Víctor González Solano (Colombia)
Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama

lunes, 16 de enero de 2012

La espera




La espera

Hay un tibio silencio
que permite que a lo lejos
se escuche tu voz.
Yo sigo aquí,
esperando tu llamado.

miércoles, 11 de enero de 2012

Igual



Igual

Las cosas están tal como las dejaste,
detenidas en las manecillas de un reloj
que se entregó a la soledad.
Los libros y el baúl
permanecen inmóviles
cubiertos por el polvo
que duerme los recuerdos.
La humedad de la vida
se detuvo en cada pedazo de pared,
como esperando tu regreso,
y una cama  reclama tus sudores.
Ya nada es igual,
hay un vacío urgente que se clava en la piel
y un nudo en la garganta
que a ultranza se queda conmigo.
Ya nada es igual,
aunque lo parezca.
Está todo tal como lo dejaste
aquella fría mañana de abril,
en la que decidiste
desprenderte del cansancio

que a veces produce el amor.