miércoles, 9 de noviembre de 2011

Veneración




Veneración

De repente llegas tu
llenando de luz todo el espacio.
La trompeta de Guibeá
anuncia tu presencia,
las astromelias se visten de colores
y los jazmines derraman su perfume.
Comprendo entonces
que Dios existe en tu cuerpo
el que lavo con nardo puro
para luego, de rodillas,
Venerarlo y adorarlo.

11 comentarios:

  1. Es que el cuerpo es tan "guai" que lo "resucitará"
    El poema precioso.
    Un beso

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  2. Sencillamente hermoso.

    Gracias por tu visita, te sigo.

    Cariños.

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  3. Dos se hace presente en un cuerpo, de eso no hay dudas...
    Me quedo por aquí.
    Cariños.
    HD

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  4. Hmmm... qué hermoso poema...

    La frase de Octavio Paz es espléndida y acertada.

    Un abrazo con unas gotitas de veneración.

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  5. Víctor, poema sensual que seduce con ese fondo a Joan Manuel Serrat. Seguiré vienendo por aquí
    Me alegra haber llegado a tus letras.
    Abrazos

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  6. que la humildad nos convoque más allá de la piel

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  7. Qué locura y qué adicción, en ese sentimiento.
    Me gustan las imágenes con que ilustras el Blog.
    Un saludo.

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  8. Por la imagen ¿quien no veneraría ese cuerpo, es un placer pasar por tu blogs
    saludos

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  9. Estimado... aquí nuevamente, recorriendo caminos...!!!

    precioso poema.
    No ahondaremos en lo magistral del mismo, sino que ne el motivo.

    Cuantas veces no aparece uno de esos monumentos a la belleza, dignos de venerar a ciegas...?

    Saludos.
    Cristofer.

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